El Tricolor ya cuenta los días. A menos de una semana del silbatazo inicial en el Estadio “Ciudad de México”, que por tercera vez en su historia recibirá la Copa Mundial de la FIFA, México venció a Serbia con un contundente 5-1 en su último ensayo y una actuación destacada de Brian Gutiérrez, el descubrimiento más reciente. Javier Aguirre lo aprovechó para alinear un equipo muy cercano al que perfila para el encuentro ante Sudáfrica.
México recibió a Serbia en el Estadio “Nemesio Díez” de Toluca, en un encuentro que sirvió para observar la base del equipo que enfrentará a la Selección de Sudáfrica el próximo 11 de junio.



La capital mexiquense fue la sede de “la despedida”, que esta vez no será tal. El Tricolor se llenó del apoyo de la gente y celebró la victoria viniendo de atrás con un tanto de Raúl Jiménez, otro de Johan Vásquez, defensor que ha salido al rescate en los últimos dos partidos cuando el equipo ha necesitado soluciones en ataque, un zurdazo de Luis Chávez y dos autogoles marcados por Stefan Bukinac y Adem Avdiv. Por Serbia convirtió Petar Stanic.
Sumado a los triunfos en los amistosos ante Ghana y Australia, el de anoche marca el ánimo rumbo a la inauguración, donde México buscará hacer pesar la localía desde el inicio.
Además de desafiar a los futbolistas mexicanos, la mayoría ajenos a competir a esa altitud, también puso a prueba el plan de trabajo de Javier Aguirre que apuntó a reducir esos desbalances en la plantilla.

Con el respaldo de los clubes, el seleccionador logró realizar una concentración anticipada de 40 días con elementos de la liga local, a la que poco a poco se incorporaron los futbolistas que juegan en Europa, esa experiencia que ha sido decisiva en la competencia interna por los puestos.
Su planificación ha sido comparada con la que encabezó el serbio Bora Milutinovic la última vez que México organizó una Copa Mundial. Aguirre formó parte de aquel proceso y, al igual que otros integrantes de esa selección, como Fernando Quirarte, ha destacado los beneficios de una concentración larga, que les permitió enfrentarse a distintos rivales en el extranjero y fortalecer el espíritu de grupo.
El premio, en aquel entonces, fue alcanzar los cuartos de final; sin embargo, en esta edición, con un formato ampliado a 48 equipos, la selección deberá superar una ronda adicional antes de aspirar a igualar esa actuación.
Las mejores noticias para la causa mexicana fueron las anotaciones de Raúl Jiménez, que arrancará esta edición mundialista a la caza de su primer gol, y de Luis Chávez, el mediocampista del Dinamo Moscú, encargado de cerrar la noche con un zurdazo implacable.
