El gobernador Rubén Rocha Moya, quien se encuentra de licencia para enfrentar una acusaciónde narcotráfico por parte de EU, aseguró este jueves que desde que surgió el caso permanece en su casa en Culiacán, y negó las versiones que apuntaban a que estaría resguardado en una instalación militar.
“Desde el día 1 de mayo hasta hoy he permanecido, sin moverme, en mi domicilio en la ciudad Culiacán. No me protegen ni resguardan elementos de corporación federal alguna”, afirmó el político de Morena en una publicación en su cuenta de X.
Así, Rubén Rocha Moya salió al paso de las versiones que circularon en dos medios en las que se apuntaba a que se encontraba en una instalación militar tras un operativo de las Fuerzas Armadas para cambiar su ubicación.
Dicha información había sido negada por el Gabinete de Seguridad federal y por la presidenta Claudia Sheinbaum.
En su mensaje en X, Rubén Rocha Moya, quien lleva 69 días apartado del cargo, denunció haber sido víctima de una “atroz embestida mediática de calumnias y de imputaciones sin sustento fáctico ni legal alguno”, al tiempo que reiteró su inocencia frente a las “falsas” acusaciones del Departamento de Justicia estadounidense.
“Hoy queda claro que se trata de un ataque promovido desde la ultraderecha, con la pretensión de menoscabar la soberanía nacional y estigmatizar al movimiento de transformación a favor de los pobres más importante del continente”, añadió.
Horas antes, Sheinbaum ya había negado que Rubén Rocha Moya contara con protección del Ejército, información que atribuyó a un intento de “dañar al Gobierno”.
“No vamos a defender a nadie siempre y cuando haya pruebas”, dijo la mandataria en su conferencia de prensa diaria, a la vez que criticó a EU por utilizar “muchas veces” el narcotráfico como pretexto para “tener una situación de injerencia o debilitamiento” en un país.
En abril, el Departamento de Justicia provocó un terremoto político en México al solicitar la detención urgente con fines de extradición de 10 altos funcionarios de Sinaloa, incluido el gobernador, por su presunta colaboración con Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa, a cambio de sobornos y favores políticos.
Dos de los acusados se entregaron a las autoridades estadounidenses, mientras el resto permanece en el país para defender su inocencia en un caso que aumentó las tensiones bilaterales con Washington.
El gobierno federal subraya que, por el momento, no va a detener a los políticos señalados al argumentar que EU no ha enviado las pruebas que justifique esta medida.
El día de hoy se cumplen 69 días de que solicité licencia al cargo de Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa.
Lo hice desde mi convicción de mexicano que confía en las instituciones y en las leyes de nuestro país, con la finalidad de que, sin la protección del fuero…
El día de hoy se cumplen 69 días de que solicité licencia al cargo de Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa. Lo hice desde mi convicción de mexicano que confía en las instituciones y en las leyes de nuestro país, con la finalidad de que, sin la protección del fuero constitucional inherente a mi cargo, se me investigue con toda amplitud y sin cortapisa alguna por las autoridades competentes.
En este lapso, comparecí ante, a responder de manera puntual y veraz las preguntas del Ministerio Público Federal. Desde el día 1 de mayo hasta hoy, he permanecido, sin moverme, en mi domicilio en la ciudad Culiacán. No me protegen ni resguardan elementos de corporación federal alguna.
Es absolutamente falso lo que escribe el periodista Carlos Loret de Mola. He sido objeto de una atroz embestida mediática de calumnias y de imputaciones sin sustento fáctico ni legal alguno. Las acusaciones que se me formulan por una oficina del gobierno de los Estados Unidos son falsas. Hoy queda claro que se trata de un ataque promovido desde la ultraderecha, con la pretensión de menoscabar la soberanía nacional y estigmatizar al movimiento de transformación a favor de los pobres más importante del continente.