Por primera vez en su historia, Egipto gana una eliminatoria mundialista y se clasifica para octavos de final de una Copa del Mundo. Le ha costado mucho a los “Faraones” imponerse, pero una impoluta tanda de penaltis les permite seguir haciendo historia en el torneo.
Australia llegaba como la última representante de la Confederación Asiática y siendo la selección con la media de edad más baja de todo el torneo: Apenas 24.6 años. Aunque los “Socceroos” llegaban sin estrellas en su equipo, compensaban con una energía colectiva que, los había llevado a los dieciseisavos de final.
Por su parte, Egipto llegaba a este duelo ronda tras haber consumado, en la fase de grupos, su primera victoria histórica en un Mundial. Aunque Mohamed Salah, su gran estrella, se presentaba con molestias a este duelo, el técnico Hossam Hassan lo mandó como titular.
Fue un partido de mucho desgaste físico, denso y con escasas ocasiones clarísimas. Finalmente Australia se despidió del Mundial tras dar una buena cara, pero faltó un poquito de chispa a los “Socceroos”.



1-0. El marcador se abrió a los 13 minutos en favor de Egipto gracias a un perfecto remate de cabeza de Emam Hashour desde el segundo palo tras un centro de Karim Hafez, en una jugada que nació de una falta lateral.
1-1. La pizarra se igualó a los 55 minutos cuando un desafortunado cabezazo de Mohamed Hany terminó dentro de su propia portería tras un tiro libre australiano.
Con empate a un gol, tanto en tiempos reglamentarios como extras, todo se definiría desde los once pasos, donde los “Faraones” fueron más certeros
