Fuerzas federales descubrieron en Nuevo León un túnel clandestino utilizado para el robo de combustible directamente de un poliducto de Pemex, en una operación que derivó en el aseguramiento de más de 205 mil litros de hidrocarburo, tractocamiones, autotanques y equipo especializado para extracción ilegal.
El hallazgo ocurrió en el municipio de Santa Catarina, cercano a la ciudad de Monterrey, donde agentes federales localizaron una excavación subterránea que conectaba un inmueble privado con instalaciones de la Terminal de Almacenamiento y Despacho (TAD) de Petróleos Mexicanos.

De acuerdo con el vocero de la FGR, Ulises Lara López, el túnel fue detectado tras labores de inteligencia y trabajo de campo realizadas por personal de la Agencia de Investigación Criminal, en coordinación con Petróleos Mexicanos, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y autoridades estatales.
Las investigaciones permitieron identificar que la excavación enlazaba directamente con un poliducto de 18 pulgadas de Pemex, mediante una instalación clandestina equipada con infraestructura especializada para la extracción de combustible.
Ulises Lara detalló que dentro del túnel, las autoridades encontraron un niple soldado al ducto, una válvula de cierre rápido, herramientas de roscado y mangueras de alta presión, componentes utilizados habitualmente en tomas clandestinas de alto nivel técnico.
Uno de los elementos que más llamó la atención de las autoridades fue que el acceso al túnel permanecía oculto dentro de un contenedor marítimo metálico colocado en el inmueble cateado.
En un mensaje por video difundido a través de la cuenta oficial de la FGR en YouTube, Lara informó que en el predio también fueron localizados espacios acondicionados para almacenamiento y logística del combustible robado, incluidas oficinas, áreas comunes, autotanques y tractocamiones.
Como resultado del operativo, fueron asegurados 23 tractocamiones, 10 autotanques, una grúa, siete cajas secas, tres vehículos, además de bidones, contenedores y diversa documentación.
El decomiso ocurre en medio del reforzamiento federal contra las redes dedicadas al robo y tráfico ilegal de hidrocarburos, una actividad que en los últimos años ha evolucionado desde perforaciones rudimentarias hacia esquemas cada vez más sofisticados de extracción, almacenamiento y distribución.
Nuevo León se ha convertido en uno de los puntos estratégicos para este tipo de operaciones debido a su infraestructura industrial y su cercanía con rutas comerciales hacia la frontera norte.
En semanas recientes, autoridades federales han intensificado operativos contra organizaciones vinculadas al llamado “huachicol fiscal”, modalidad relacionada con la importación y comercialización irregular de combustibles provenientes de Estados Unidos.
