El Tianguis Turístico 2026 en Acapulco pasará a la historia, pero no por las razones que la industria esperaba. Lejos del brillo y los negocios que lo caracterizaron por décadas, la edición de este año fue, en palabras de los propios asistentes, un evento desangelado.
FALLAS ELÉCTRICAS Y APAGONES
Durante el segundo día de actividades, el recinto Expo Mundo Imperial sufrió cortes de luz intermitentes que dejaron stands sin operar por horas. Varios compradores internacionales tuvieron que suspender citas clave. El aire acondicionado falló en pleno mediodía de Acapulco, vaciando los pasillos.
BAJA ASISTENCIA
Hoteleros y DMCs reportaron pasillos semivacíos. La Secretaría de Turismo (Sectur) no ha dado cifras oficiales, pero expositores coinciden: La afluencia fue hasta 40% menor que en la edición de la Ciudad de México 2023. Se vieron módulos abandonados desde el día uno.
AUSENCIA DE JUGADORES CLAVE
Grandes cadenas hoteleras y OTAs internacionales optaron por no montar stands. Varias citas de negocios se cancelaron de último minuto. El pabellón de compradores extranjeros lució con espacios sin llenar. La conversación en los pasillos era la misma: “Ya no viene quien tiene que venir”.
CLIMA DE DESPEDIDA
Más que un evento de negocios, el Tianguis 2026 se sintió como un acto simbólico. Muchos asistentes lo describieron como “el fin de una época”. El formato presencial, de stands y citas agendadas, ya no responde a la dinámica actual del turismo donde los deals se cierran todo el año en plataformas digitales y viajes de familiarización directos.
