Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y el máximo ídolo del boxeo mexicano, Julio César Chávez González, compartieron una noche inolvidable junto a los jugadores del Tricolor azteca en el Centro de Alto Rendimiento.

Jugadores, cuerpo técnico y directivos de la selección mexicana escucharon de sus visitantes mensajes de inspiración, liderazgo y orgullo nacional; la convivencia permitió que se compartieran experiencias en un ambiente de cercanía, respeto y admiración mutua, reforzando el vínculo entre dos disciplinas que han dado enormes alegrías al deporte nacional.

Tras los saludos, abrazos y selfies iniciales en un clima de alegría generalizada, Sulaimán agradeció a la Federación Mexicana de Futbol por recibirlos en el Centro de Alto Rendimiento y destacó los valores que unen al boxeo y al futbol mexicano: Disciplina, sacrificio, trabajo en equipo y orgullo por representar a México.

“Es todo un honor estar junto a la máxima gloria del boxeo mexicano, y les agradezco mucho a todos por habernos recibido. Que cada gota de sudor y lágrimas, que todo su esfuerzo valga la pena. Que Dios los bendiga, que viva México, y que vivan todos ustedes”, Sulaimán expresó frente al equipo y junto al director deportivo de la selección mexicana, Duilio Davino, y el técnico del Tri que dirigirá a su país tal y como lo hizo en los Mundiales del 2002 y 2010, Javier Aguirre.

Por su parte, Julio César Chávez compartió experiencias de su histórica trayectoria como campeón mundial, recordando la importancia de la perseverancia, la preparación y la fortaleza mental para hacer historia. El legendario campeón también hizo entrega de guantes autografiados para los integrantes de la Selección Nacional.

“Escucho muchas cosas sobre ‘llegar al quinto partido’, pero yo de verdad creo que van a llegar mucho más lejos”, dijo Chávez, de pie junto al arquero mexicano Guillermo Ochoa, quien está por disputar su sexta Copa del Mundo.

“Van a afrontar retos muy difíciles, y créanme que yo también los he afrontado. Escuchen a su entrenador, que él está en su esquina y será quien los ayude a salir adelante. No importa si su rival es más rápido, más fuerte o ágil que tú. No bajen los brazos y sueñen en grande”.

La Federación Mexicana de Futbol también entregó presentes especiales a sus distinguidos invitados como muestra de agradecimiento por su visita. Dos camisetas con los respectivos apellidos y el dorsal número 26 en la espalda.

La noche concluyó con una fotografía oficial entre la Selección Nacional de México, Mauricio Sulaimán y Julio César Chávez, dejando un recuerdo imborrable para todos los presentes.

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