La Ciudad de México sí registra casos humanos de gusano barrenador. De acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud correspondiente a la Semana Epidemiológica 19 de 2026, la capital del país acumuló un caso confirmado de miasis por Cochliomyia hominivorax, conocida popularmente como gusano barrenador.
El informe oficial detalla que en México se han confirmado 235 casos humanos durante 2026, además de dos defunciones relacionadas con esta enfermedad parasitaria. Veracruz encabeza la lista nacional con 58 contagios, seguido de Chiapas con 41 y Guerrero con 23.
La enfermedad es provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, que depositan huevos en heridas abiertas o lesiones en la piel. Una vez que nacen, las larvas invaden el tejido vivo, provocando dolor intenso, inflamación y complicaciones severas si no se atienden oportunamente.

El Boletín Epidemiológico señala que el primer caso de miasis por gusano barrenador en México fue confirmado durante la semana epidemiológica 15 de 2025. Desde entonces, las autoridades sanitarias mantienen vigilancia especial ante el incremento de casos humanos detectados en distintas entidades del país.
La Secretaría de Salud recomienda mantener higiene adecuada en heridas, evitar la exposición de lesiones al ambiente y acudir inmediatamente a servicios médicos ante síntomas como secreción, dolor, inflamación o presencia de larvas en la piel. También pidió extremar precauciones en zonas tropicales y rurales donde existe mayor presencia de la mosca transmisora.
Según el reporte federal, el total acumulado entre 2025 y 2026 asciende a 352 casos humanos confirmados en el país.
El calor beneficia el proceso biológico del gusano barrenador
El proceso biológico del gusano barrenador se ve beneficiado por las altas temperaturas que se presentan en el país, situación que hace que su desarrollo se dé en un menor número de días.
De acuerdo con la doctora Yasmín Alcalá, profesora de Parasitología Veterinaria de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el insecto se ve beneficiado a partir de los 16 grados.
“El clima ha aumentado, eso favorece el ciclo de la mosca. A una temperatura de 22 grados, la mosca puede reducir el desarrollo de la pupa hasta en diez días”, dijo.
De acuerdo con la especialista, el insecto se ve beneficiado con las altas temperaturas debido a que no cuentan con mecanismos termorreguladores como los tienen los mamíferos, situación que los hace depender mucho del clima en el que se desarrollan.
“No cuentan con mecanismos termorreguladores, entonces los insectos requieren mucho del contacto con la temperatura ambiental, por ejemplo, el frío los deshidrata y los suele inmovilizar, mientras que el calor los ayuda”, explicó.
¿Qué organismos son más atacados por el gusano barrenador?
La mosca prefiere colocar sus larvas en seres de sangre caliente, en especial en los ombligos de los becerros. Entonces comienzan a tener secreciones, y eso lo detecta la mosca con sus antenas, y con ello, llega a colocar sus larvas.
“El ganado bovino está expuesto en lugares que son sus favoritos de la mosca, entonces, por eso, la mosca coloca sus huevos en los dichos animales porque están en espacios abiertos”.
Alcalá no descartó el peligro en animales de compañía, así como en seres humanos, por lo que recomendó acudir al médico o veterinario, en cada caso, si se presenta alguna herida o sospecha.
“Las personas son muy dadas a que si el perro tiene una herida lo revisan en casa, pero esto no debe ser, deben acudir al veterinario, y más en esta temporada del gusano”.
