Donde durante meses hubo filas interminables, empujones para alcanzar un RTP y usuarios resignados a perder hasta cuarenta minutos extra entre transbordos, este martes el Tren Ligero, ahora rebautizado como “El Ajolote”, avanzó sin interrupciones rumbo a Taxqueña.
La escena todavía conserva rastros de obra negra, polvo y trabajadores moviéndose entre estructuras metálicas. Pero el cambio ya se siente. El trayecto volvió a ser continuo.
Luego de meses de remodelaciones y trabajos de modernización, el lunes 12 de mayo comenzó formalmente la operación completa del Tren Ligero hasta la terminal Taxqueña, tras un evento encabezado por la jefa de Gobierno el día anterior, Clara Brugada, quien dio el banderazo oficial después de una ceremonia de aproximadamente cuatro horas.
Aunque la terminal ya operaba parcialmente desde hace tiempo, fue hasta este lunes cuando arrancó el servicio total y regular.

Meses de transbordos y caos vial
Antes de la reapertura, miles de usuarios debían descender antes de llegar a Taxqueña y completar el trayecto en unidades de RTP.
En dirección al sur, los pasajeros tenían que abordar autobuses desde Taxqueña hasta la estación Ciudad Jardín para continuar el viaje.
La situación provocó complicaciones diarias sobre Calzada de Tlalpan, una de las vialidades más saturadas de la capital, agravadas además por la reducción de carriles derivada de la ciclovía instalada en la zona.
Para muchos usuarios, el trayecto cotidiano se volvió más lento, pesado e impredecible.
Convoyes dobles y menos tiempo de espera
Con la reactivación completa del sistema también comenzaron a operar los nuevos trenes de doble convoy, es decir, unidades de cuatro vagones funcionando simultáneamente.
Durante un recorrido realizado por Diario de México, se pudo constatar que el tiempo de espera entre trenes fue de aproximadamente tres minutos, una mejora considerable respecto a semanas anteriores.
Además, el primer vagón está reservado exclusivamente para mujeres.
En hora pico, la saturación también parece haber disminuido ligeramente. Usuarios pudieron abordar sin los niveles de aglomeración que se volvieron habituales durante las obras.
El descenso y abordaje en Taxqueña ahora se realiza mediante dos andenes, lo que agiliza el flujo de pasajeros.
Y quizás el detalle más importante para miles de capitalinos: el tren llegó sin contratiempos.
Taxqueña sigue en obras
A pesar de la reapertura total del servicio, la terminal Taxqueña aún presenta trabajos pendientes, particularmente en la zona de conexión con el Metro CDMX.
Trabajadores continúan laborando en distintas áreas de la estación mientras los usuarios retoman poco a poco la normalidad.
La reapertura del Tren Ligero ocurre en un momento clave para la movilidad del sur de la ciudad, especialmente rumbo al Mundial de Futbol 2026, donde esta ruta será estratégica para conectar con la zona del Estadio Azteca.
