El comienzo de la obra de la planta Pacífico Mexinol se canceló luego de que manifestantes obligaran a ejecutivos a detener el evento al que el gobernador, Rubén Rocha Moya, acudió como testigo y quien incluso tuvo que ser evacuado del lugar. 

La protesta la encabezaron vecinos de Topolobampo y de comunidades indígenas de las cercanías, quienes advierten que la empresa no cumplió con requisitos como la manifestación de impacto ambiental ni la encuesta y censo con comunidades indígenas. 

A las protestas se sumaron integrantes del colectivo “Aquí No”, mismo que se ha opuesto a la obra. Susana Quintero, integrante del colectivo, encaró al gobernador criticando su parcialidad y falta de apertura para con las comunidades. 

“Van a tener que encarcelarnos, porque para nosotros sí va a haber ley, ¿verdad? ¡Así es! Para nosotros sí va a haber ley el día que tomemos esto (la planta de Mexinol), porque eso no lo vamos a dejar funcionar”, dijo la activista. 

En medio de las protestas, Susana Quintero, mujer originaria de una comunidad indígena del norte de Sinaloa, lanzó los reclamos al gobernador, a quien hizo responsable por la seguridad de los activistas y vecinos que se oponen. 

“Esa Mexinol no se la vamos a permitir, y a nosotros sí nos van a encarcelar o nos van a desaparecer. Nos van a desaparecer a nuestros hijos, pero contra ustedes lo que nos llegue a pasar, porque hasta amenazados estamos. Así es que, señor gobernador, ahí le queda la invitación”, dijo al gobernador.? 

La colocación de la primera piedra estaba pactada para este 23 de abril a pesar de que la empresa no cumplió con los requisitos, entre ellos, la encuesta con comunidades indígenas. 

Las instalaciones comenzaron a ser tomadas desde ayer, cuando vecinos y activistas arribaron al sitio para comenzar las protestas, las cuales escalaron este jueves con la cancelación temporal de la obra. 

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