El primer barco de una flotilla que transporta suministros médicos, alimentos y paneles solares ha llegado este martes a Cuba, para ayudar a la población en medio de la crisis energética que vive la isla, agravada por el embargo petrolero estadounidense. Se espera la llegada de dos barcos más en los próximos días, en el marco de la iniciativa “Nuestra América”.

El pesquero ‘Maguro‘ ha entrado al puerto de La Habana con tres días de retraso, tras luchar contra fuertes vientos, intensas corrientes y un motor que se sobrecalentó en ocasiones. Había zarpado el viernes pasado de la península de Yucatán, en México, con 32 personas a bordo, entre ellas activistas de Australia, Brasil, Ecuador, Italia, México y Estados Unidos.

El barco forma parte de una operación organizada por una coalición internacional de movimientos, sindicalistas, legisladores, organizaciones humanitarias y figuras públicas.

Según relata la agencia AFP, al acercarse al puerto, los activistas han subido al techo del barco, rebautizado simbólicamente como “Granma 2.0” en homenaje al yate utilizado por el grupo guerrillero liderado por Fidel Castro para lanzar su revolución en 1956, y han desplegado una pancarta con el lema “Let Cuba live” (Dejen vivir a Cuba)”. Otros, que los esperaban en el muelle, han coreado “¡Cuba sí! ¡Bloqueo no!”.

Los primeros envíos llegaron por avión desde Europa y Estados Unidos la semana pasada como parte de la misión aérea y marítima “Nuestra América”, cuyo objetivo es entregar 50 toneladas de ayuda a la isla.

Activistas han destacado que la iniciativa busca aliviar el sufrimiento del pueblo cubano tras el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. Uno de los organizadores del convoy, el estadounidense David Adler, ha declarado a AFP que la ayuda de emergencia que se está entregando beneficia directamente al pueblo cubano y muestra al mundo “el costo humano del bloqueo de Trump contra Cuba”.

“Esto demuestra que la solidaridad internacional puede triunfar sobre el aislamiento forzado”, ha añadido el co-coordinador general del movimiento Internacional Progresista.

Cuba sufre un nuevo apagón nacional mientras su ejército se prepara para una posible agresión de EE.UU.

Durante la travesía, escoltada en parte por una embarcación de la Armada mexicana, el activista brasileño Thiago Ávila expresó su esperanza de que otros países acudieran en ayuda de Cuba: “No podemos permitir que el mundo y el derecho internacional queden sepultados bajo la avaricia de Donald Trump… Por eso estamos aquí, por eso la gente ha decidido movilizarse por esta causa y hacer donaciones”.

Pero voces críticas, incluidas las de exiliados cubanos en Miami como Luis Zúñiga, un ex preso político, han calificado la iniciativa de “espectáculo político” que beneficia más al régimen comunista cubano que a los cubanos de a pie. “La crisis eléctrica en Cuba no se debe al bloqueo petrolero impuesto por el presidente de Estados Unidos. Viene de mucho antes”, ha dicho Zúñiga a la misma agencia de noticias.

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