Un gato se convirtió en el protagonista inesperado de una operación de tráfico de sustancias ilícitas en Costa Rica. El felino, apodado por las redes sociales como “Narcomichi”, fue capturado por las autoridades cuando intentaba ingresar a la cárcel de Pococí, con varios paquetes de droga atados a su cuerpo.
Según informes de las autoridades locales, el gato fue visto merodeando cerca de las instalaciones del centro penitenciario. Al ser interceptado por personal de seguridad, descubrieron que portaba una carga de estupefacientes adherida con tela a su cuerpo, presumiblemente destinada a algún interno.
“Narcomichi” fue trasladado al Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), donde fue examinado por veterinarios para evaluar su estado físico. Se informó que el animal se encuentra en buenas condiciones y quedó bajo resguardo, mientras se investigan posibles responsables del intento de tráfico.
Las autoridades señalaron que el uso de animales para introducir droga en prisiones no es nuevo, pero sigue siendo poco común. En 2021, un caso similar ocurrió en una cárcel de Panamá, donde también se usó un gato con droga atada a su cuerpo.
Por lo tanto, las autoridades penitenciarias de Costa Rica anunciaron que reforzarán la vigilancia en los alrededores del penal, ante el ingenio de los delincuentes por burlar la seguridad.
